El fútbol modesto protesta por la falta de subvenciones públicas y las obligaciones fiscales

5 marzo, 2015
La Comisión de Clubes de Tercera Di-visión (CCT) nació hace un par de temporadas con el objetivo de poner de acuerdo al mayor número de conjuntos de la categoría para encontrar fórmulas que sirvieran para potenciar la imagen de la competición y conseguir así más ingresos (publicitarios, de taquillas y de otros conceptos) pa-ra sus clubes miembros. Pronto surgieron iniciativas como la de promover reuniones periódicas, televisar los partidos por internet y poner precios reducidos a las entradas en campo ri-val para animar a los socios de los otros equipos a acudir a los partidos fuera de casa. Incluso, se acordó que los menores entraran gratis.
Con el paso del tiempo, y bajo la presidencia de Óscar Garvín, el máximo responsable también de nuestra entidad, la CCT ha ido adquiriendo una im-portancia cada vez mayor. Esa realidad se ha hecho patente con la incorporación de conjuntos de otras categorías (Segun-da “B” y Preferente) y con la llegada de entidades de diferentes provincias. El acicate que motivó esta situación fue la decisión del gobierno central de obligar en bre-ve a todos los clubes españoles a adaptar su sistema de tributación al régimen que tienen las empresas.
Esto supone que tengan que dar de alta en la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) a todo el personal que realice una función, independientemente del trabajo y del cargo que tengan. Da igual que sean entrenadores, monitores, utilleros, delegados, jugadores u ojeadores. To-dos -sin excepción- tendrán que tener un contrato, cobrar una nómina, y estar da-dos de alta en la Seguridad Social, cotizando el club por ellos. Ni más ni menos.
En la práctica esto podría parecer normal y, dicho sea de paso, deberían de cumplirlo todas las empresas, sin embargo para las entidades deportivas esta obligación es un varapalo muy importante porque están sufriendo la crisis de manera muy acentuada. La padecen por todos los lados: por la bajada de los ingresos de ta-quilla, por el menor número de socios y, sobre todo, por el descenso notable en las aportaciones económicas que llegan del tejido empresarial. A esto hay que su-mar una ausencia palpable de subvenciones de las administraciones públicas (ayuntamientos y diputaciones). Con este panorama las nuevas obligaciones fiscales pueden ser la “puntilla”.
MOMENTO INOPORTUNO
Con un descenso tan acentuado de los in-gresos, fuente de financiación básica en otro momento, la mayor presión fiscal lle-ga en un momento inoportuno y conlleva que el actual modelo del fútbol aficionado (conocido también como fútbol modesto) se mantenga bajo los parámetros de una ecuación insostenible. Un modelo ca-duco que está abocado a la ruina. Por decirlo de alguna manera, los clu-bes están condenados a malvivir en la “pobreza” (en el mejor de los ca-sos) o a agotarse hasta su desaparición (en el peor). Con este panorama desalentador la promoción del fútbol base y el trabajo que se hace día a día con los chavales corre peligro. Por extrapolar la situación, estaríamos ante una situación parecida a la que vive el mundo de la cultura con la subida del IVA. Un problemón. Re-caudar sin ver las consecuencias que tiene introducir medidas de mayor presión fiscal,  sin evaluar los beneficios que tantas y tantas entidades deportivas sin ánimo de lucro aportan a la sociedad, es dar palos de ciego sin ningún sentido.
JORNADAS DE PARONES Y HUELGAS
Por eso los clubes y las federaciones se han lanzado a organizar protestas, parones y jornadas de huelga. Están en “pie de guerra”. En Madrid ya tuvimos un mi-nuto de inactividad con el balón en juego y en otras federaciones se suspendieron los encuentros. Con esta situación se vive una CCT recién creada. En las últimas semanas esta comisión se ha reunido con clubes de otras provincias y ha sondeado la posibilidad de realizar actuaciones conjuntas. También ha mantenido reuniones con el Consejo Superior de Deportes, la Comunidad de Madrid y la Real Federa-ción de Fútbol de Madrid. Hay que moverse para frenar la sangría que se avecina, afrontar los cambios con propuestas que ayuden a compensar el varapalo económico de la Seguridad Social y estar preparados para la nueva situación.  En definitiva, avanzar para remodelar el modelo amateur para evitar su desaparición.44

gol_ivan_colladoLa Comisión de Clubes de Tercera División (CCT) nació hace un par de temporadas con el objetivo de poner de acuerdo al mayor número de conjuntos de la categoría para encontrar fórmulas que potenciaran la competición y sirvieran como herramienta para conseguir más ingresos para sus clubes miembros (publicitarios, de taquillas y de otros conceptos).

Pronto surgieron iniciativas como la de promover reuniones periódicas, televisar los partidos por internet y poner precios reducidos a las entradas en campo rival para animar a los socios de los otros equipos a acudir a los partidos fuera de casa. Incluso, se acordó que los menores de 18 años que entraran gratis.

Con el paso del tiempo, y bajo la presidencia de Óscar Garvín, el máximo responsable también de nuestra entidad, la CCT ha ido adquiriendo una importancia cada vez mayor. Esa realidad se ha hecho patente con la incorporación de conjuntos de otras categorías (Segunda “B” y Preferente) y con la llegada de entidades de diferentes provincias.

El acicate fue la decisión del gobierno central de obligar en breve a todos los clubes españoles a adaptar su sistema de tributación al régimen que tienen las empresas. Esto supone que tengan que dar de alta en la Tesorería General de la Seguridad Social a todo el personal que realice una función, independientemente del trabajo y del cargo que tengan.

Según esta idea, da igual que sean entrenadores, monitores, utilleros, delegados, jugadores u ojeadores. Todos -sin excepción- tendrán que tener un contrato, cobrar una nómina, y estar dados de alta en la Seguridad Social, cotizando el club por ellos. Ni más ni menos. En la práctica esto podría parecer normal y, dicho sea de paso, deberían de cumplirlo todas las empresas, sin embargo para las entidades deportivas esta obligación es un varapalo muy importante porque están sufriendo la crisis de manera muy acentuada.

La padecen por todos los lados: por la bajada de los ingresos de taquilla, por el menor número de socios y, sobre todo, por el descenso notable en las aportaciones económicas que llegan del tejido empresarial. A todo esto hay que sumar una ausencia palpable de subvenciones de las administraciones públicas (ayuntamientos y diputaciones). Con este panorama las nuevas obligaciones fiscales pueden ser la “puntilla” definitiva.

 

gol_chema_cieloMOMENTO INOPORTUNO
Con un descenso tan acentuado de todas estas partidas de ingresos, fuente de financiación básica en otro momento, la mayor presión fiscal llega en un momento inoportuno y conlleva que el actual modelo del fútbol aficionado -también conocido por algo como fútbol modesto- se mantenga bajo los parámetros de una ecuación insostenible.

Un modelo caduco que está abocado a la ruina. Por decirlo de alguna manera. Los clubes están condenados a malvivir eternamente en la “pobreza” (en el mejor de los casos) o a agotarse progresivamente hasta su certificar su desaparición por los números rojos (en el peor).

Con este panorama desalentador la promoción del fútbol base y el trabajo que se hace día a día con los chavales corre un peligro serio y evidente. Por extrapolar la situación, estaríamos ante una situación parecida a la que vive el mundo de la cultura con la subida del IVA. Un problemón.

Recaudar sin ver las consecuencias que tiene introducir medidas de mayor presión fiscal, sin evaluar los beneficios que tantas y tantas entidades deportivas sin ánimo de lucro aportan a nuestra sociedad en estos momentos, es como dar palos de ciego o matar moscas a cañonazos.

 

JORNADAS DE PARONES Y HUELGAS
Por eso los clubes y las federaciones se han lanzado a organizar protestas, parones y jornadas de huelga. Están en “pie de guerra”. En Madrid ya tuvimos un minuto de inactividad con el balón en juego. Este fin de semana volveremos a ver en todos los campos esta protesta simbólica que, afortunadamente, no supone un impacto directo sobre el espectáculo. En otras federaciones las protestas desencadenaron en suspensión completa de la jornada.

Con esta situación vive una CCT recién creada. En las últimas semanas esta comisión se ha reunido con clubes de otras provincias y ha sondeado la posibilidad de realizar actuaciones conjuntas. También ha mantenido reuniones con el Consejo Superior de Deportes, la Comunidad de Madrid y la Real Federación de Fútbol de Madrid.

Hay que moverse para frenar la sangría que se avecina, afrontar los cambios con propuestas que ayuden a compensar el varapalo económico de la Seguridad Social y estar preparados para la nueva situación. En definitiva, avanzar para remodelar el modelo amateur para evitar su desaparición.

 

50_Aniversario_vicente_tempradoLAS TRES PROPUESTAS DE LA RFEF
El pasado 25 de febrero Vicente Temprado, vocal de la Junta Directiva de la RFEF y presidente de la RFFM, informó a los re-presentantes de la CCT de algunas cuestiones tratadas en la Junta Directiva de la RFEF el día anterior.

En primer lugar, se habló de una propuesta de paro general para los días 7, 8 y 9 de marzo a fin de reivindicar la regulación de una legislación específica para los entrenadores y futbolistas que realizan actividades en un club aficionado, así como la participación de la RFEF en la elaboración del Real Decreto que regulará el reparto equitativo de los derechos televisivos de los clubes profesionales. 

Vicente Temprado explicó que el paro general requiere de un acuerdo adoptado en Asamblea General Extraordinaria de cada una de las federaciones territoriales y manifestó que podría ser perjudicial porque muchos clubes tienen instalaciones alquiladas y eso podría suponer un perjuicio económico para ellos.

El segundo punto importante fue la propuesta a realizar a la Liga Fútbol Profesional (LFP) para la creación de una comisión mixta con el objeto de participar en la elaboración del Real Decreto para regular el reparto de los derechos televisivos, destinando parte de los mismos a clubes aficionados que compiten en categoría nacional, dependientes -al igual que los profesionales- de la RFEF.

Se trata de un punto importante que puede ser la tabla de salvación de los conjuntos modestos, incapaces de entrar hasta ahora (ni siquiera simbólicamente) en la tarta de los derechos televisivos. Esas “migajas” podrían ser el pan para muchos clubes que con esos ingresos podrían subsistir.

La tercera medida fue un acuerdo de solicitud de reunión con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, o con el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert. El objetivo es explicar las necesidades y los apuros por los que están pasando las entidades deportivas y el serio peligro que corren con las nuevas obligaciones fiscales si no se cambia el modelo deportivo y de financiación actual.

 

presidente_7MÁS REUNIONES DE LA CCT Y VOLUNTAD DE CUMPLIR CON LA LEY
Óscar Garvín informó de las reuniones mantenidas en las últimas semanas con Carlota Castrejana, asesora del director del Gabinete del Presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), y con Pablo Salazar, director general de Deportes de la Comunidad de Madrid, en las que puso al corriente a ambas entidades del callejón sin salida al que están abocados los “pequeños”. Un panorama demoledor por la ausencia de las ayudas públicas.

El presidente también informó que los clubes de la CCT van a encuadrar a los entrenadores y futbolistas en la Seguridad Social tras el asesoramiento recibido por parte del CSD y la Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid, quienes aseguraron que la relación existente entre los entrenadores y los futbolistas con sus clubes es una relación a todas luces laboral con lo que no hay otra alternativa.

Desde la CCT se exigirá a todos los clubes -sean miembros o no- que cumplan con estas obligaciones, sin entrar a valorar la categoría en la que compitan, denunciando aquellas situaciones en las que se produzca alguna irregularidad, a fin de velar por la igualdad en las competiciones nacionales.

El objetivo es que todas las entidades deportivas cumplan con las obligaciones fiscales porque, en caso contrario, los incumplidores entrarían en competencia desleal con el resto al participar en la competición con una carga económica muy inferior.

 

REPARTO DE LOS DERECHOS DE TV
En relación al reparto genérico y equitativo de los derechos televisivos de los clubes profesionales y a la posibilidad de destinar parte de los mismos a los clubes aficionados de categoría nacional, desde la CCT se confía en la búsqueda de soluciones por parte de la RFEF habida cuenta de la difícil situación económica que hay, viéndose empeorada la situación con el cumplimiento de la regulación laboral. 

En su opinión cualquier ayuda económica que provenga de la venta centralizada de los derechos televisivos, tal y como ocurre ahora en otros países de Europa, sería una gran noticia. El punto en el que las dos entidades mostraron mayor acuerdo fue el relativo a la restructuración de las competiciones, al objeto de hacerlas más atractivas.

El presidente de la CCT informó que se está enviando un cuestionario a todos los clubes de Tercera División y que, una vez recibidas las respuestas, se elaborará un proyecto común para que sea aprobado en las asambleas de las federaciones territoriales. La idea que se maneja es que sean estas instituciones regionales quienes eleven todas las propuestas directamente a la RFEF.

Por último, la CCT trasladó a la RFFM una duda sobre la necesidad de mantener las cuotas de la Mutualidad de Previsión Social de Futbolistas Españoles. Al estar este personal laboral encuadrado en el Régimen General de la Seguridad Social la próxima campaña estaría protegido de cualquier accidente o lesión, lo que haría innecesario concertar el seguro de la Mutualidad. La RFFM se comprometió a estudiar la posibilidad de que los entrenadores y los futbolistas que coticen en la Seguridad Social queden exentos de esta obligación actual.

 

presidente_4ÓSCAR GARVIN: “HAY QUE CAMBIAR EL MODELO”
El presidente de la CCT y del Club Atlético de Pinto, Óscar Garvín, comentó que “cada vez se hace más patente que el fútbol necesita un modelo distinto y más solidario. Hay que dar una vuelta de tuerca a la situación para hacer el modelo productivo. Los clubes profesionales tienen que apoyar a los aficionados porque somos un eslabón vital para promocionar el deporte y la base del trabajo con millones de niños”.

Respecto a las ideas que se manejan ahora comentó que “las aportaciones de los derechos televisivos son importantes, pero también hay que renovar las competiciones para hacer una distribución de categorías y grupos radicalmente distinta”.

En este sentido apuntó que había que “tomar como referencia el modelo del fútbol inglés. Pensamos que puede ser bueno que no haya Segunda “B”, sino varios grupos de Segunda “A” y reducir el número de grupos en Tercera. También se podrían crear competiciones nuevas donde pudiéramos medirnos pequeños y grandes y compartir las taquillas de esos partidos y, por supuesto, las retribuciones de las televisiones”.

El presidente del Club Atlético de Pinto fue tajante a la hora de afirmar que “nuestra entidad acometerá los cambios fiscales y se adaptará a la nueva situación. A partir de la próxima temporada estas obligaciones serán para todos y nosotros estaremos preparados para cumplirlas como sea”.