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Carta de despedida del técnico Julián Calero

21 mayo, 2014

julian_calero_despedidaQueridos socios y aficionados:

Como muchos de vosotros sabréis acabo de comenzar una nueva experiencia profesional en el F.C. Porto, un club en el que trabajaré como integrante del cuerpo técnico de Julen Lopetegui. Esta nueva etapa  es una gran oportunidad para mí que -evidentemente- me ilusiona mucho. Espero que me sirva para evolucionar profesional y personalmente. No todos los días pasa el tren de trabajar en un club que ha sido dos veces campeón de Europa. Es evidente que la situación era sencillamente irrechazable.

Mi vuelta al Club Atlético de Pinto ha sido una experiencia corta pero muy intensa. Me ha permitido tener la oportunidad de reencontrarme con un conjunto en el que también formé parte como futbolista y al que llevo en mi corazoncito futbolístico. Entre otras experiencias, tengo el imborrable recuerdo del ascenso a Tercera División.

Desde entonces han pasado muchas cosas, pero tras este reencuentro me he dado cuenta de la gran evolución que ha tenido la entidad. Especialmente en la parte institucional donde se ha modernizado su estructura y se ha dado un paso de gigante para ser un club aún más grande que el que conocí. Está claro que 50 años de historia no son cualquier cosa.

En estos dos meses de intenso trabajo -codo con codo con todas las áreas- he disfrutado mucho por las cosas que han ido sucediendo, en la mayoría de los casos muy positivas. Nuestro objetivo era salvar al equipo de una situación comprometida que podía poner en peligro la continuidad la categoría. Afortunadamente todo salió bien y esa ha sido la mejor noticia.

Antes de marcharme quisiera dar las gracias a todos los socios y aficionados por su apoyo. Gracias por el cariño y respeto que nos han demostrado. También quiero agradecer muy especialmente el trabajo que ha hecho la gente que ha formado parte de mi cuerpo técnico: José María Cuevas (segundo entrenador) que es casi como un hermano para mí; Manolo Muñoz (asistente técnico) que me está acompañando y ayudando desde que se unió a Cuevas y a mí hace ya unos cuantos años; y por supuesto, Ángel Vega (delegado) y Antonio Carmona (preparador táctica defensiva) que fueron compañeros míos cuando éramos futbolistas y posteriormente jugaron bajo mis indicaciones. Ahora han dado otro paso y se han incorporado para colaborar con nosotros desde el cuerpo técnico.

Pero junto a ellos han trabajado otros profesionales que ya estaban en la entidad y que han colaborado con nosotros de una manera ejemplar. Su trabajo ha sido excepcional y nos han facilitado mucho las cosas. Son los casos de Diego Martínez (fisioterapeuta), Iván Montero (preparador de porteros), Eduardo Arianes (preparador físico), Carlos Herrera (scouting) y de Teófilo Tordesillas (utillero). Todos ellos han sido fundamentales y no puedo más que mostrarles todo mi reconocimiento por su profesionalidad.

No quisiera olvidarme en este cierre de ciclo de darle las gracias a toda la junta directiva. Empezando por la cabeza visible de su presidente, Óscar Garvín, y del secretario técnico, Luis Garvín, en el área deportiva. No sólo han respetado total y absolutamente todas y cada una de nuestras decisiones, sino que además han puesto todos los medios del club a nuestra disposición y han hecho que nos sintiéramos “como en casa”.

No puedo dejar a un lado y no hacer mención a Rubén Mª Velasco, nuestro jefe de prensa, que ha estado atento constantemente a todas y cada una de las circunstancias que pasaban alrededor del equipo. Ni tampoco a Simone Banes, en la secretaria, que es una gran trabajadora. Manolo Ossorio, desde su cargo, también colaboró en todo lo que pudo.

Por último, quisiera hacer una mención muy especial a la entrega y profesionalidad que demostraron todos los futbolistas de la plantilla -desde el primero al último- haciendo gala de una hombría de la que me siento orgulloso. Ellos demostraron que querer es poder, sobreponiéndose a una situación muy complicada. Ellos han sido los verdaderos protagonistas en estos dos meses y los verdaderos responsables de alcanzar el objetivo. A todos  les deseo lo mejor  de todo corazón: gracias chicos.

Es hora de despedirse. No me cabe ninguna duda que el Club Atlético de Pinto va a seguir creciendo y creo que va a estar preparado en un futuro cercano para afrontar nuevos y ambiciosos retos. Estoy convencido de que se pueden conseguir siempre que se parta desde el orden y la cordura que nos han demostrado a nosotros en este tiempo. Sólo me queda decir hasta pronto. La historia continúa.

 

Un saludo para todos los rojinegros de Julián Calero.